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22.4.15

Los jóvenes y la alimentación

La etapa entre la adolescencia y la vida adulta se caracteriza principalmente por adquirir más autonomía. Los jóvenes cada vez son más autónomos a edades más tempranas y uno de los aspectos de esta autonomía es la alimentación: cada vez deciden más qué comer. Y no tan sólo deciden qué comer, sino también dónde, cómo y cuándo quieren comer.

Este caos alimentario puede conllevar algunos desajustes en la alimentación. Esto, unido a una oferta descomunal de alimentos, acompañada de un bombardeo publicitario masivo, hace que la alimentación en esta etapa no sea todo lo correcta que debiera ser, siendo los adolescentes especialmente vulnerables y fáciles de influir.

En esta etapa de desarrollo y crecimiento está aumentando la obesidad, con todos los 
problemas de salud que ello conlleva en la etapa adulta (diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares…). Y no hay que olvidar los trastornos del comportamiento alimentario (anorexia y bulimia), que también están muy presentes.

La alimentación monótona es aburrida, y los jóvenes deben conocer la variedad de alimentos existente para poder llevar una alimentación equilibrada sin que exista falta de nutrientes.

Los jóvenes cada día son más inactivos y perezosos, encuentran el divertimiento en loslordenadores, en los 
teléfonos móviles, pero no debemos olvidar la importancia de la actividad física. Es primordial que los jóvenes se habitúen a practicar algún tipo de deporte, para favorecer su salud, su autoestima y su relación con otros compañeros.

Otra de las adicciones juveniles son los refrescos, que añaden cantidades de azúcar no siempre necesarias. La principal bebida debe ser el agua (dos litros al día). Los snacks (papas fritas, palomitas, galletas saladas, etc.) aportan una gran cantidad de energía innecesaria; por esta razón hay que aprender a consumirlos con moderación. También a los jóvenes les gusta comer en restaurantes de comida rápida, y han de aprender que en ellos también pueden encontrar alternativas saludables para acompañar a la pizza y las hamburguesas.


No hay que ser alarmistas pero si prudentes, ya que no existen los alimentos buenos ni malos, pero sí hay alimentos que se deben consumir en más cantidad o más a menudo, como son las frutas, verduras, legumbres y pescado, que tienen una presencia muy reducida en la dieta de los jóvenes.


Información obtenida de: 
Fuente: Documental sobre las causas y consecuencias de la mala alimentación. Universidad Bicentenaria de Aragua núcleo San Félix. Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=Eq_mxJOhA84 Fecha de consulta: 20/04/15


20.3.15

Crea conciencia, luego actúa

El cambio climático no es un mito, está sucediendo de verdad como causa de la acción humana sobre la Tierra. El desarrollo sostenible atiende al cambio en todos los sentidos, tanto en nuestro estilo de vida, nuestras formas de producir, incluso nuestras formas de convivir con el resto de especies en nuestro planeta. Por ello hemos de fijarnos, sobre todo, en nuestros hábitos cotidianos, al ser considerados el principal problema de que tal desarrollo no se esté llevando a cabo.

El cambio climático forma parte de nuestras vidas, es un problema mundial, y hasta que no empecemos a ser conscientes de ello, las cosas no podrán cambiar. Los seres humanos, al igual que el resto de especies de nuestro ecosistema, formamos parte de un todo, que es la Tierra, y si no la cuidamos ni la protegemos, si nuestros comportamientos actúan en contra del desarrollo sostenible y seguimos fomentando estos modelos, la vida tal como la conocemos cambiará y comenzará a perderse a pasos agigantados.


 Atendiendo a ciertos aspectos que se comentan en el vídeo, me gustaría destacar algunos que, creo, son importantes tener en cuenta a la hora de entender el cambio climático o empezar a actuar para reducirlo.

En el vídeo se nos habla de que no necesariamente es necesario tener el conocimiento y la actitud sobre lo que está sucediendo para poder actuar. Sin embargo, vemos cada día cómo las personas no muestran interés por ese tipo de problemas, ya que no ven el efecto inmediato que tiene en sus vidas, piensan que es un problema futuro que no nos afectará a nosotros. Si mantienen ese pensamiento, es imposible que tomen conciencia y quieran actuar. Entonces planteo el hecho de que sí es importante tener un conocimiento previo, y ya no basta solo con difundir el cambio climático, es importante relacionarlo con aspectos de la vida cotidiana de las personas para que vean consecuencias reales. No hay que comentar qué va a suceder, hay que explicar qué está sucediendo ya y cómo afecta a todo lo que te rodea, a todos esos elementos, recursos e incluso seres que están a tu alrededor.

Por otro lado, se muestra como solución el empezar a cambiar nuestros hábitos, y claro que es cierto. Sin embargo, también hay que plantearse lo difícil que sería ahora quitar a la sociedad toda esa comodidad a la que ya se ha acostumbrado, a no disponer de todos esos recursos con los que cuenta actualmente y que le llevan a no preocuparse por si van o no a desaparecer. Y esto no puede hacerse mientras se sigan fomentando modelos sociales de consumo excesivo, de producción masiva, de vida en excesos y sin medir lo que realmente necesitamos y lo que no.

De igual modo, también hemos de tener en cuenta que existen países que empiezan a desarrollarse ahora, como India, que se nos comentaba en el vídeo. Comparando estilos de vida, es más que compresible que ellos también quieran alcanzar los niveles de vida que poseemos en Europa, por poner un ejemplo. Decían en el vídeo que eso no se puede permitir, que eso es inviable en todos los sentidos, pues si ya nosotros hemos aumentado el cambio climático con nuestras acciones, éste empeoraría aún más si estos países adoptaran nuestra forma de vida. Cierto que lo es, pero tampoco podemos pretender que ellos no quieran adoptar nuestro modelo de desarrollo y gozar de las comodidades que poseemos, pues pongamos por un momento en su lugar y pensemos si realmente querríamos quedarnos quietos mientras vemos a otros que tienen todo a su alcance y pueden permitirse el estilo de vida que nosotros llevamos.

Con estos incisos, que influyen de forma directa en el cambio climático, no quiero dar a entender que mejorar el cambio climático es imposible, pero sí que no basta con pedir cambios en las actitudes si, primeramente, no informamos, damos conocimiento ni despertamos interés. La gente, se quiera o no, necesita un miedo cercano para empezar a actuar, un miedo que le afecte de manera directa, como el propio desempleo o la inflación. Pues empecemos por ahí, por buscar una relación directa con el cambio climático y sus consecuencias actuales. Si el problema no se conoce ni se presenta como actual, es imposible que podamos empezar a cambiar.

Información obtenida de:
Fuente: Verdades y mentiras sobre el cambio climático. UNED (2010). Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=D9x9NRAnmIg Fecha de consulta: 20/03/2015

11.3.15

Cuestiona tus hábitos

Los hábitos de consumo que posee la sociedad generan un gran impacto en la lucha por fomentar un desarrollo más sostenible de nuestro planeta. En este sentido, aunque consumimos diversidad de productos para abastecer nuestras necesidades, se presenta un problema importante en cuanto al consumo de alimentos, pues al ser una necesidad básica, muchas veces no medimos su impacto ambiental cuando los adquirimos, ni atendemos al modo en que lo hacemos. Entre las principales causas, está que somos una sociedad a la que no le preocupan este tipo de problemas. Queramos o no reconocerlo, mientras podamos contar con alimentos de todo tipo para consumir, y grandes cantidades a nuestra disposición para adquirir, no nos preocupamos por la sobrealimentación ni por el despilfarro de alimentos.


Este es uno de los problemas más importantes que se pretenden solventar, la sobrealimentación, pues si ya estamos en situación de comprometer las capacidades de abastecimiento, ya no de las generaciones futuras, sino de las nuestras propias en una parte del problema… alcanzar el desarrollo sostenible empieza a ser una meta mucho más complicada de lo que parecía. Muchos no lo sabemos, ya sea por verdadera ignorancia o falta de interés, pero la producción actual de alimentos es más que suficiente para alimentar a todas las personas del planeta. Entonces, ¿por qué hay pobreza? ¿Cómo explicar que existan países que sufren la desnutrición? Pura economía, una respuesta a las sociedades consumistas que nos definen, por parte de los países desarrollados e industrializados que concentran el monopolio de la producción y distribución. Y, permitidme el inciso, es culpa de todos, pues entramos en un bucle donde nuestro consumo excesivo incita a las empresas a producir más y, al mismo tiempo, el contar con cantidades extremas donde elegir nos incita a consumir incluso más de lo que necesitamos.

Fuente: La troja ecologista.
Enlace: http://latroja.coecoceiba.org/2013/02/comenzar-por-
cambiar-nuestors-habitos-de-consumo/
Cabe añadir que esa actitud nada responsable por parte de nosotros, los consumidores, no lleva a otra cosa que al despilfarro de alimentos. ¿Por qué? Muy sencillo, porque tal consumo implica llenar nuestro plato más de lo que vamos a ingerir, y no hace falta preguntar adónde van esos restos, pues bien es sabido que la gran mayoría, por no decir todos, los desechamos a la basura. Y esto no ocurre únicamente al ingerirlos, también al comprarlos, pues nuestro sentido perfeccionista nos impulsa a rechazar alimentos por considerarlos “imperfectos” físicamente. Esto conlleva dos cosas, que los mercados desechen todos los sobrantes que no fueron vendidos, y que las empresas sean cada vez más selectivas, vendiendo sólo un “pequeño y bonito” porcentaje mientras los demás acaban en el vertedero.

Todo esto forma parte de nuestra cultura y estilo de vida, que influye directamente en los hábitos de consumo que poseemos los ciudadanos. Ya no hablamos sólo de cómo compramos, sino de lo que compramos. Ya no sólo tratamos aspectos como la procedencia de los alimentos o su modo de producción, sino esas “tradiciones” que nos impulsan, por ejemplo, a comer carne tan a menudo, pues casi nadie sabe, como dato curioso, que en EEUU el 90% de la producción de cereales va destinado a alimentar a esos animales que, a posteriori, nos vamos a comer, de modo que imaginad cuánto gasto en energía y recursos para producir esos cereales sólo para ellos, esto no es nada sostenible. Veamos otro ejemplo, la poca tendencia actual, lo creamos o no, a ingerir alimentos sanos como frutas y verduras, porque nuestro propio estilo de vida empuja a comidas más rápidas y baratas. Es normal que suban los precios de las primeras si no se consumen, algo tendrán que ganar sus productores, y ni pensar en todo el gasto que habrán hecho en su producción para que luego acaben en la basura porque nadie los consume. Una pena, ¿no?

Puede que logre capturar vuestra atención con esto, o también puede que no. En todo caso, es una llamada más que clara de atención de que nuestros hábitos no son nada sostenibles, y si no empezamos a cambiar, no sólo seguimos aumentando estos problemas, sino que avanzamos hacia un mundo cada vez con menos recursos y menos sostenible. ¿De verdad quieres contribuir en eso? Mejor empieza a cuestionar tus hábitos de consumo, ¡y cámbialos!

Información obtenida de:
Fuente: La situación del mundo 2008: Innovaciones para una economía sostenible. The Wordlwatch Institute. Barcelona: Icaria, 2008.
Fuente: Cuidar la tierra: políticas agrarias y alimentarias sostenibles para entrar en el siglo XXI. Jorge Riechmann. Barcelona: Icaria, 2003.

1.3.15

Nuestro consumo es enemigo de la sostenibilidad

Aunque muchas veces nos resulte difícil comprenderlo, el problema del desarrollo sostenible se vincula muy directamente con nuestra forma de consumir los recursos de los que disponemos. En sociedades actuales como las nuestras, que han evolucionado en una era de globalización y capitalismo, es imposible obviar el hecho de que nuestras decisiones y elecciones como consumidores afectan a la vida de trabajadores en lugares lejanos y en la forma en que viven las demás personas, es decir, que generan impacto ambiental, económico y social en todos los niveles.

Fuente: ExpokNews. Enlace: http://www.expoknews.com/consumo
-de-recursos-naturales-en-el-mundo-es-insostenible-onu/
En primer lugar, hemos de entender que el consumo, en líneas generales, supone la cantidad total de recursos cogidos del medio ambiente para satisfacer nuestras necesidades, tales como agua, tierra, alimentos, energía, etc. Sin embargo, no tenemos en cuenta la brecha que se abre entre consumo y regeneración de recursos, pues mientras el consumo se acrecienta, la producción de recursos puede ir disminuyendo. Tendemos a creer que los recursos de los que disponemos son una fuente inagotable y que podemos utilizarlos y consumirlos de manera descontrolada, o que unos pueden sustituir a otros cuando se hayan acabado, pero no somos conscientes del gran impacto que genera ese consumo descontrolado en nuestro ecosistema y, por tanto, en nosotros mismos.

Hoy en día, encontramos pruebas de que muchos cambios ambientales que está sufriendo la Tierra, tales como cambios en el clima, la extinción de especies, o la presencia de residuos y elementos contaminantes, son consecuencia de nuestro modelo actual de consumo, que no nos afecta únicamente a nosotros, sino que ya limita las oportunidades de las generaciones futuras para abastecerse, de modo que ya no tendríamos esa sostenibilidad que pretendemos. Y es que, como comentábamos anteriormente, consumimos más de lo que puede producirse, las industrias llevan a cabo patrones de producción que no miden la cantidad de recursos naturales que utilizan ni el grado de contaminación que producen los mismos, o la explotación que se lleva a cabo en otros países, entre otros muchos aspectos.
Fuente: Pensando el territorio. Enlace: http://www.pensandoel
territorio.com/explicando-el-cambio-climatico/

En los países industrializados, sobre todo, es donde más recursos consumimos, lo que produce grandes cantidades de residuos, más de lo que sería sostenible, pues dichos residuos acaban siendo expulsados al aire, al agua y a la tierra, contaminando el medio ambiente y relacionándose directamente con los motivos que producen el cambio climático. Por ello, es importante fomentar un modelo de consumo más sostenible, en todos los sentidos, lo que significaría cuestionarse a la hora de comprar qué es prescindible y qué no; cuáles son nuestras disponibilidades económicas reales y, después, elegir los productos no sólo por su precio o su calidad, sino también porque son respetuosos con el medio ambiente y porque las empresas que los elaboran cumplen con los derechos humanos y los principios de justicia social.

Es importante entender que el consumo sostenible no consiste necesariamente en consumir menos sino en consumir mejor, es decir, de manera más eficiente, reduciendo los riesgos para nuestra salud y para el medio ambiente. El consumo sostenible reconoce que los modelos actuales de consumo fomentan una producción insostenible y la degradación de los recursos. El consumo sostenible no abarca únicamente los comportamientos de compra de los consumidores, incluye también todos los tipos de interacciones entre las personas y las infraestructuras (movilidad, ocio, vivienda) que dan forman a sus estilos y medios de vida. El consumo sostenible exige una convergencia de los modelos actuales de consumo y que todos consumamos de manera responsable. El consumo sostenible puede generar beneficios económicos, bienestar social e inclusión social (acceso a los mercados, innovación, creación de empleo, estilos y medios de vida más saludables), además de reducir los riesgos ambientales y sacar provecho de las oportunidades ambientales.

Información obtenida de:
Fuente: Consumo sustentable. CEADU. Enlace: http://www.ceadu.org.uy/consumosustentable.htm Fecha de consulta: 27/02/2015
Fuente: Problemas de consumo insostenible. CEADU. Enlace: http://www.ceadu.org.uy/documentos/Problemas_del_Consumo_Insostenible.pdf Fecha de consulta: 27/02/2015
Fuente: Consumo y producción sostenibles y los objetivos del Desarrollo Sostenible. PNUMA (2015). Enlace: http://www.unep.org/post2015/Portals/50240/Documents/spanish/UNEP%20Briefing%20Note%202%20150514.pdf Fecha de consulta: 27/02/2015

18.2.15

¿Quiénes somos?

¡Bienvenidos a nuestro blog!

Detrás de este blog nos encontramos cinco alumnas del Grado de Pedagogía en la Universidad de La Laguna. Este espacio surgió como práctica para la asignatura de Tecnología Educativa, donde buscar, conocer y poner en práctica nuevos medios a través de estos recursos TIC, con el fin de utilizarlos en nuestra propia práctica y lograr expandir aún más el terreno educativo. Nosotras, además, queremos buscarle un fin en sí mismo, de ahí que dediquemos nuestro blog al tema de Desarrollo Sostenible. 

Siempre es importante hablar de educación, sobretodo viniendo de un grupo de futuras pedagogas (es eso a lo que vamos a dedicarnos), pero consideramos que existen ya muchos espacios donde se habla de modelos educativos, leyes educativas, noticias actuales sobre este ámbito, e incluso sobre cómo educar a personas con algún tipo de enfermedad concreta, o cómo atender a sus necesidades educativas especiales. Sin embargo, a veces olvidamos que la educación va mucho más allá de lo que ocurre dentro del aula, del contexto académico. 

El mundo en el que vivimos, tal como lo conocemos, está cambiando, haciéndose cada vez menos sostenible, por muchos aspectos, e incluso comportamientos humanos, de los que no somos conscientes. Si podemos educar en lengua, matemáticas, historia... o crear buenos proyectos pedagógicos que favorezcan ese aprendizaje en el aula... ¿por qué no educar para favorecer el desarrollo de nuestro mundo? ¿Por qué no educar para que sea más sostenible, para que esos comportamientos erróneos se conozcan y podamos corregirlos? 

Estudiando la asignatura de Desarrollo Sostenible, nos hemos dado cuenta de que esa educación es necesaria, pues no nos resulta difícil imaginar un futuro (no tan lejano como parece) en el que los recursos de los que disponemos empiecen a decaer, si no lo están haciendo ya, y la vida que ahora conocemos sea totalmente diferente en unos años. Nos gusta nuestro mundo, nos gusta nuestra vida, ¿por qué no hacer lo posible por mejorarla aún más? Y regalarles también a nuestras generaciones futuras esos beneficios y esa tierra de la que disfrutamos nosotros ahora.

Con este blog pretendemos, por tanto, informarte sobre todos estos aspectos que comentamos, con la esperanza de generar en ti cierto impacto y curiosidad por conocer la posibilidad de un mundo más sostenible. Esperamos que, como nosotras, también encuentres ese fin educativo que pretendemos crear, que nuestro espacio te resulte agradable y de interés y que contribuya, ¿por qué no?, a que tú también puedas crear tu propio "Rincón Sostenible".

Los jóvenes y la alimentación

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